Láser verde prostático

 Laser prostático

 

El 40% de los hombres a los 50 años y el 90% de los hombres a los 80 años, sufren los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata. Aunque es una patología benigna, obstruye la uretra ocasionando una micción dificultosa. Dependiendo de su severidad, la HPB puede ser tratada con tratamiento farmacológico o con tratamiento quirúrgico.

 

El tratamiento con láser verde prostático es una reciente técnica quirúrgica minimamente invasiva para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna de próstata (HPB). El láser verde ofrece a los pacientes un alivio inmediato de los síntomas obstructivos y una mejoria objetiva de la calidad del flujo urinario similar a la obtenida con otras técnicas quirúrgicas, pero con un periodo de recuperación mas corto.
El sistema quirúrgico de láser verde genera pulsos de luz láser a través de una fibra óptica especialmente diseñada insertada a través de un cistoscopio o resector estándar. Los pulsos de luz láser vaporizan el tejido adenomatoso prostático que causa la obstrucción sin ocasionar un sangrado significativo. Una vez completada la intervención, la mejoría de la calidad de la micción es inmediata

Actualmente también se dispone del láser de tulio. Este tipo de láser es el más reciente, aportando algunas ventajas con respecto al láser verde.  Con el láser de tulio se pueden realizar diferentes técnicas quirúrgicas (vaporizacion, vapo-resección y vapo-enucleación), permitiendo individualizar el tratamiento para cada tipo de paciente. En aquellos casos donde existe una litiasis vesical asociada a la hiperplasia prostática (cálculos en la vejiga), con este láser se puede tratar ambos procesos en la misma intervención.

Video Láser próstata

 

En nuestra Clínica se dispone del láser verde de ultima generación (GreenLight XPS 180 W) y del láser de tulio (Cyber TM 200 W)

Laser verdeCyber tulio láser

 

Las principales ventajas de está técnica son:

  • Se evita la realización de una cirugía abierta convencional (extracción de la próstata a través de una incisión en el abdomen), al ser posible la intervención a través de la uretra incluso en el caso próstatas de gran tamaño.
  • Se evita el sangrado que suele asociarse a las técnicas utilizadas habitualmente (RTU, cirugía abierta), pudiendo realizarse esta técnica incluso en pacientes de alto riesgo e incluso en pacientes en tratamiento con anticoagulantes.
  • Se evita la necesidad de mantener una sonda vesical en el postoperatorio durante varios días, siendo posible su retirada en la mayoría de los casos horas después de la intervención.
  • El paciente es dado de alta generalmente al día siguiente de la intervención, favoreciéndose una incorporación más precoz a su actividad habitual. Generalmente los pacientes son capaces de iniciar una actividad moderada a los 2-3 dias de la intervención, reanudando de forma progresiva su actividad normal.
  • La intervención se realiza mediante anestesia epidural, introduciéndose un aparato a través de la uretra que permite extirpar el adenoma de próstata sin necesidad de realizar ninguna incisión cutánea.
  • El tratamiento con láser no se asocia a riesgo de impotencia postoperatoria. Por otro lado, se han descrito porcentajes de eyaculación retrógrada inferiores a los obtenidos con otras técnicas quirúrgicas